Vivir con la enfermedad de Parkinson
El tratamiento de la enfermedad de Parkinson puede ser complicado, pero no es en loabsoluto imposible. Contribuya a tomar el control de su salud y su futuro preparando -- y cumpliendo estrictamente -- su propio plan de acción para tratar la enfermedad de Parkinson.
Explore las secciones de esta página para comenzar a construir su plan de acción:
Metas
Ejercicio
Nutrición
Dormir
Apoyo
Metas
Todo plan de acción exitoso tiene al menos una meta. Piense en las cosas que valora más en su vida diaria, y fíjese metas personales que le permitirán seguir disfrutando de estas cosas.
Sus metas pueden ser:
- Reducir los síntomas de la enfermedad de Parkinson.
- Minimizar los efectos secundarios problemáticos.
- Continuar realizando sus actividades cotidianas.
- Asegurar su bienestar emocional.
- Continuar realizando su trabajo y sus pasatiempos.
- Mantener la relación con sus familiares y amigos.
- Maximizar su independencia.
- Encontrar el tratamiento correcto.
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Ejercicio
Si no hace ejercicio con regularidad, comience a hacerlo hoy mismo. No obstante, siempre consulte al médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicio. Hacer ejercicio puede ayudarle a vivir mejor con la enfermedad de Parkinson:
- Ayudándole a sentirse más en control de sus movimientos.
- Reduciendo los problemas de marcha y lesiones musculares/articulares.
- Mejorando la flexibilidad.
- Aumentando la fuerza y la masa muscular.
- Aumentando la energía, la resistencia y la salud cardiovascular.
Su programa de ejercicio debe estar diseñado para sus capacidades personales y teniendo en cuenta otros problemas de salud, como hipertensión arterial o artritis.
Puede probar haciendo estos excelentes ejercicios para las personas con la enfermedad de Parkinson:
- Estiramiento: Aumentará su rango de movimiento y liberará la tensión de los músculos.
- Tai chi: Puede mejorar su equilibrio y relajar la mente y el cuerpo.
- Yoga: Usa técnicas de estiramiento y respiración para promover el bienestar.
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Nutrición
La buena alimentación es una de las partes más importantes de un plan de acción exitoso para tratar la enfermedad de Parkinson. De hecho, cuatro motivos comunes de hospitalización de las personas con la enfermedad de Parkinson (fractura ósea, deshidratación, retención fecal y pérdida de peso) se pueden llegar a evitar con una buena nutrición.
Incorpore estos hábitos de alimentación en su plan de acción:
- Beba entre 6 y 8 vasos de agua por día, incluso aunque no tenga sed.
- Ingiera laxantes naturales, como ciruelas pasas, verduras y alimentos ricos en fibras, para prevenir o aliviar la constipación.
- Coma algo frío y agrio, como sorbete, antes de una comida para prevenir la boca seca.
- Hable con su médico sobre las cuestiones específicas de los alimentos en relación con sus medicamentos. Por ejemplo, las comidas ricas en proteínas pueden interferir con la absorción de la levodopa. Por lo tanto, si usa levodopa, es posible que deba ajustar la cantidad de proteínas de su dieta.
- Cuando tome AZILECT®, debe evitar alimentos y bebidas con alto contenido de una sustancia denominada tiramina, para prevenir un posible aumento peligroso de la presión arterial. Consulte nuestra sección de Preguntas frecuentes para obtener más información.
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Dormir
Dormir bien permitirá que su cuerpo y su mente funcionen correctamente, pero la enfermedad de Parkinson puede incluir síntomas que interfieren en su sueño, como sueños vívidos, insomnio o piernas inquietas.
Pruebe con estos consejos para lograr dormirse:
- Evite el alcohol, la cafeína y otros estimulantes, particularmente por la noche.
- Minimice el consumo de líquido unas horas antes de ir a dormir.
- Establezca una rutina regular yendo a dormir y levantándose a la misma hora todos los días.
- Evite dormir demasiado.
- Cree un ambiente cómodo y plácido en su habitación.
- Evite mirar televisión, leer o comer en la cama.
- Haga ejercicio con regularidad.
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Apoyo
Vivir con la enfermedad de Parkinson puede conllevar muchas emociones distintas, comenzando por la conmoción por el diagnóstico, y luego puede generar depresión, confusión respecto de lo que significará para usted la enfermedad de Parkinson, ira, frustración por los desafíos físicos y mucho más.
No tiene que intentar manejar todas estas emociones solo. Desarrolle un sistema de apoyo para encontrar salidas para expresar sus sentimientos:
- Mantenga una comunicación abierta y honesta con su familia, amigos y proveedores de atención médica.
- Considere la posibilidad de acudir a otras personas que viven con enfermedad de Parkinson para compartir las experiencias y los sentimientos en común. Una organización de apoyo para las personas con la enfermedad de Parkinson puede remitirle a un grupo que se reúna en su área.
- Busque asistentes sociales y consejeros religiosos locales que puedan brindarle recursos útiles para ayudarle con los altibajos emocionales de la enfermedad de Parkinson.
- Escriba sobre sus sentimientos en un diario.
Recuerde que ocuparse de la salud emocional es tan importante como ocuparse de la salud física.
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